Algunas mujeres de Lambda (Roseta, Maria José, Mariana, Marina, Laura, Eva y Luisa) hemos organizado el III Curso de mediadoras para la participación y la igualdad de las mujeres lesbianas. Hemos pretendido introducir contenidos de continuidad a lo trabajado en las dos ediciones anteriores, cuestiones sobre las que debemos reflexionar y construir discursos y temas delicados como el maltrato lésbico que es necesario que empecemos a identificar y perder el miedo a hablar de ello para poder atajarlo.
Empezamos ayer hablando de maternidad, haciendo un repaso sobre la situación legal y social de nuestras familias y analizando los retos pendientes. Las compañeras Susana y Reyes, de la Casa de la Dona, nos ofrecieron una interesante charla sobre feminismo desde una perspectiva queer. Por la tarde tuvimos dos talleres, uno de empoderamiento lésbico dinamizado por Amelia en el cual analizamos cómo articular ese empoderamiento desde lo político, lo económico y lo personal. Ther y Raquel nos mostraron la cara del maltrato entre mujeres, de cómo se establecen las relaciones de poder y se utilizan las estrategias de control del patriarcado por parte de las mujeres que eligen maltratar a otras mujeres.
Elena y Maria Amparo nos han contado la experiencia de los Grupos de reflexión lésbica (GRL's), y de como las mujeres lesbianas que hemos pasado por sus grupos hemos compartido nuestras experiencias y hemos abierto nuestras vidas y nuestros sentimientos como mujeres lesbianas para crecer juntas.
Hemos terminado con TIC's, Ciberfeminismo, redes, participación en la red, y para ello hemos contado con Carmen que nos ha mostrado la necesidad y la importancia de utilizar las nuevas tecnologías, de establecer alianzas a través de la red.
50 mujeres hemos compartido un fin de semana en el que hemos aprendido, reflexionado y debatido para seguir avanzando en nuestra igualdad, para seguir conquistando espacios como mujeres lesbianas, para afianzar y fortalecer nuestras redes, para que se nos reconozca y se nos incluya en las políticas, en los discursos, para que dejemos de ser invisibles y de que se nos invisibilice. Y lo hemos hecho en un contexto de diálogo, lo hemos pasado bien, nos hemos reido, algunas nos hemos conocido mejor y a otras las hemos conocido.
Gracias a todas, a las organizadoras, a las ponentes y talleristas y a las que habéis venido por haber creado entre todas un espacio para nosotras, por nosotras.
Ahora queda capitalizar todo lo aprendido y aplicarlo en lo personal y en lo político, desde lo individual y lo colectivo. Os animo a participar en Lambda, en la Casa de la dona, en RARAAS, en los grupos de reflexión, todos las aportaciones son necesarias.