No tiene nada que ver con ninguna marca de electrodomésticos. Son las series sobre gays y lesbianas de las que podemos disfrutar a través de la red. Estos días que he estado de vacaciones he aprovechado para verlas todas y ponerme al día.
Todo empezó hace aproximadamente dos años con una serie que rodaron unos chicos de Valencia, cámara en mano y de una manera casi clandestina, sobre las peripecias de un grupo de amigos gays. Se llamaba
Lo que surja y algo que empezó con la única finalidad de pasarlo bien de repente de convirtió en todo un fenómeno mediático. Había un hueco y ellos lo habían cubierto, casi por casualidad y sin ninguna estrategia de marketing de ninguna super productora detrás. La gente empezó a pedirles más capítulos, los medios de comunicación se interesaban por ellos y rodaron una segunda temporada. No son actores, son estudiantes y amigos a los que todo esto les desbordó. Y así empezó todo.
Hasta les salió un remake, es buenísimo. Con la música de Magic Cachimba y la colaboración de Debora Chawen, aparece
Lo que salga, una versión muy marica y de humor absurdo y ácido que pretende romper o reproducir, aún no lo tengo claro, los estereotipos que persiguen a los chicos gays. Si queréis reiros y pasar un rato divertido, podéis ver ya unos cuantos capítulos.
Pero, ¿y las chicas lesbianas?. No estábamos en la red, no teníamos nuestra propia serie como ya habían hecho los chicos. Hasta que hace unos meses empieza a correr el rumor de que se está rodando una serie, se iba a llamar
Chica busca chica, pero el estreno se iba retrasando por problemas de producción pero al final se estrenó hace unos meses y cada jueves aparece un nuevo capítulo. Y ya va por el capítulo 15. Os lo recomiendo, que guión, que fotografía, que chicas, nada que envidiar a The L word, chicas de aquí, con historias de aquí, con las que te puedes sentir identificada. No te lo pierdas.
Y casi a la vez aparece otra que se llama
Apples. Támbién del territorio con personajes lésbicos. En este caso podemos disfrutar de 7 capítulos hasta hoy.
Según mi opinión personal, unas me gustarán más que otras, pero de lo que no me cabe ninguna duda es que su propia existencia es un paso importante para la normalización (que poco me gusta esta palabra) LGTB porque nuestra visibilidad sigue siendo nuestra herramienta más importante.